TURISMO CULTURAL

Por el Covid-19 reabrieron pocos sitios Patrimonio Mundial

Actualmente la mitad de los sitios declarados Patrimonio Mundial permanecen cerrados o solo parcialmente abiertos.

El impacto del Covid-19 no ha discriminado entre segmentos y el turismo cultural es uno de los más afectados. No sólo por la caída de la demanda, sino fundamentalmente por los problemas para poner en marcha su oferta. De acuerdo a Unesco, a febrero de 2021 solo el 50% de los sitios naturales y culturales declarados Patrimonio Mundial han reabierto sus “puertas” al público.

De los 1.121 sitios ubicados en 167 países el 22% permanece cerrados y otro 28% ha reabierto parcialmente. O sea, 37 Estados mantienen una restricción total en el acceso a sus patrimonios mundiales, mientras que en otras 47 naciones el ingreso a ciertas áreas públicas continúan cerrados, incluidos los museos, centros de visitantes, edificios religiosos o emblemáticos del enclave.

Otro dato escalofriante es que según Unesco el 90% de los museos en todo el mundo llegaron a estar cerrados durante el pico de la pandemia y se cree que al menos el 10% nunca reabrirán.

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De los 1.121 sitios Patrimonio Mundial el 22% permanecen cerrados y otro 28% han reabierto parcialmente.

De los 1.121 sitios Patrimonio Mundial el 22% permanecen cerrados y otro 28% han reabierto parcialmente.

¿Para cuándo la reapertura?

Puesto en perspectiva, la situación muestra una notable mejoría respecto al pico del peor momento del Covid (abril-mayo), cuando el 90% de los sitios llegaron a estar cerrados. Pero la reapertura está siendo mucho más lenta de lo esperado, aunque desde diciembre de 2020 hay una tendencia al alza definida.

El daño al turismo cultural.

Para la Organización Mundial del Turismo el análisis realizado por los organismos de las Naciones Unidas muestra cómo la pérdida de ingresos relacionados con los cierres de los sitios Patrimonio Mundial está afectando gravemente a las comunidades, a la heredad protegida y a los eventos, espacios e instituciones culturales vinculadas. Pero al mismo tiempo “debilita la competitividad de los destinos y la diferenciación de los mercados”, señaló OMT en la publicación de sus directrices sobre el turismo cultural, donde subrayaron la necesidad del apoyo de los responsables públicos para que la cultura tenga una presencia relevante en los planes de emergencia y contingencia de los sitios turísticos.