Pacífico

México: guía completa para saber qué hacer en Los Cabos

Con los aditamentos de un destino de lujo (hoteles 5 estrella, spas, campos de golf, shoppings y marinas), Los Cabos seduce a todos. Aquí, las propuestas.

Como el último confín de la tierra, luego de cubrir un largo derrotero que se extiende 1.200 km., llegamos al oasis que nace en medio de la geografía desértica en México: Los Cabos, un paraíso perdido que encontraron algunos norteamericanos tanto en plan de vacaciones como en proyectos para concretar su retiro.

No fue fácil hallarlo para los turistas, del mismo modo que les resultó complicado a los descubridores del siglo XVI que, al mando de Hernán Cortés, realizaron tres intentos para recalar en la Península de Baja California. Incluso los primeros hombres que llegaron a estos parajes pensaron que se trataba de una isla debido a la gran porción de tierra –la península– que se introduce en el mar.

Pasaron muchos años y Los Cabos fue adquiriendo un perfil de destino de lujo, que reúne campos de golf, spas, hoteles 5 estrellas, restaurantes internacionales, marinas, centros comerciales y galerías de arte. Si bien el turismo y la atmósfera norteamericana se sienten a cada paso, el lugar conserva el espíritu mexicano y cierto halo de pueblo. Es que Los Cabos engloba dos enclaves de talante bien diferente: Cabo San Lucas, de estilo más estridente; y San José del Cabo, la faceta más tranquila y auténtica. Los separan 33 km. de un corredor donde se encuentran los establecimientos hoteleros y los campos de golf.

Playas en el Pacífico mexicano.

El día comienza –y puede continuar hasta su fin– en alguna de las playas de Los Cabos. Si se busca un refugio apacible, sin gente ni ruido alrededor, entonces el plan es Solmar, un balneario que mira hacia el Pacífico y logra conservar su privacidad por su difícil acceso, ya que está rodeado de formaciones rocosas. De hecho, es más simple llegar desde alguno de los complejos que se levantan en esta área, cerca de Cabo San Lucas. Más variantes para el relax pueden ser El Tule, Las Viudas o Palmilla.

En cambio, si el viajero quiere adrenalina, la alternativa es la playa Médano, próxima al centro de Cabo San Lucas. Allí es imposible aburrirse: hay desde paseos en banana y jet ski hasta la posibilidad de tirarse en paracaídas. Los surfistas, en tanto, suelen desembarcar en Costa Azul por la calidad de las olas. Para un ambiente más familiar, El Chileno es la playa ideal, donde además se organizan salidas para practicar esnórquel y buceo, al igual que en Sirenas, que está protegida del fuerte oleaje; Jureles y Las Navajas.

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Todo tipo de actividades se pueden hacer en Los Cabos.

Todo tipo de actividades se pueden hacer en Los Cabos.

De hecho, muchos viajeros eligen Los Cabos para explorar su mundo submarino por la riqueza que atesora y la claridad de sus aguas. Ya lo decía el oceanógrafo francés Jacques Cousteau: “Este lugar es el acuario del mundo”. Es que la bahía conserva tres arrecifes, que son morada de cientos de ejemplares de peces.

Complementariamente en Roca de los Frailes se puede apreciar una colonia de leones marinos. Y hay tortugas de mar, rayas y navíos hundidos que se descubrirán durante la inmersión.

Otra de las actividades que tiene al mar como protagonista es la pesca deportiva, pero en particular la del marlín. Presa difícil de dominar, los ejemplares son de gran porte (algunos llegan a pesar 500 kg.).

Visita a El Arco.

Como la torre Eiffel en París o la estatua de la Libertad en Nueva York, El Arco es el ícono de Los Cabos. La diferencia con aquellos radica en que se trata de una formación natural cuya figura rocosa sale del mar. En rigor, separa el golfo de California del océano Pacífico.

Como los otros símbolos mundialmente conocidos, son habituales las excursiones para visitar El Arco: salen desde la playa El Médano o desde la marina de Cabo San Lucas. El derrotero depara más sorpresas, como la entrada en escena de focas y leones marinos que se acercan curiosos hasta la embarcación. Si el agua está calma, el visitante podrá probar con el esnórquel.

Como corolario y antes de que caiga la noche, bien vale la pena una caminata por la playa del Amor, donde se encuentra El Arco y donde se disfruta uno de los mejores atardeceres del destino de México.

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Momento de relax en alguna de las playas de Los Cabos.

Momento de relax en alguna de las playas de Los Cabos.

¿Qué hacer en San José del Cabo?

Cuando el sol se despide definitivamente hasta el día siguiente es momento de visitar el poblado de San José del Cabo, que guarda receloso el espíritu mexicano en sus construcciones de antaño, muchas de las cuales se levantan en torno a la plaza principal.

Pero también en sus habitantes que visten atuendos tradicionales –blusas con coloridos bordados y polleras al tono– y acercan a los turistas sus más auténticas creaciones artísticas: piezas en ámbar, esculturas, pinturas y trabajos en chaquira realizados por la etnia huichol. Es que el poblado está inundado por galerías de arte que abren sus puertas y convidan a los visitantes con algún vaso de tequila.

Además, de noviembre a junio, todos los jueves, el pintoresco enclave redobla su apuesta ya que esos días se celebra el Paseo del Arte. Entonces a la movida tradicional del arte –con las galerías abiertas hasta entrada la noche- se suman más bocadillos para los visitantes y música en vivo en las calles.

San José del Cabo tiene muy buenos restaurantes, de manera que al concluir el paseo es imprescindible quedarse y saborear los platos locales.

Paseos en el desierto de Baja California.

En Los Cabos el desierto comparte protagonismo con la playa. Por eso, también allí se hacen varias actividades: caminatas por los senderos; travesías en bicicleta hasta Punta Gorda; cabalgatas por la costa, pasando por las formaciones rocosas y terminando tierra adentro; paseos en 4X4; y hasta la propuesta de andar en camello.

A variety of terrain makes Los Cabos the perfect destination for every adventurer. Which activity are you most excited to try on your next visit? #LosCabosRules

Hay excursiones que tocan pequeñas localidades, como La Candelaria, donde el visitante podrá tomar contacto con las tradiciones de las comunidades locales. O Todos Santos, refugio de muchas personas que lo eligen como retiro. Algunos de los paseos también incluyen la posibilidad de alejarse a otras playas solitarias como Los Cerritos.

Ballenas en México.

De diciembre a marzo otra actividad se suma a la oferta del destino: el avistamiento de ballenas, que en esa época llegan a estas costas provenientes del Ártico. Es decir, hacen un viaje de 19 mil km. para dar a luz y criar a sus ballenatos en las aguas de la península que son ricas en biodiversidad y además gozan de un buen clima.

Para no perderse el espectáculo uno puede contratar un tour de avistamiento que se hace en lanchas rápidas; o simplemente sentarse en la playa para contemplarlas a lo lejos. El santuario ballenero de Bahía Magdalena y la laguna de San Ignacio están entre los mejores lugares de la zona para la observación de estos animales.

Aquí otros destinos de México del lado del Pacífico.

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