St. Maarten/St. Martin

Una isla con estilo europeo y sabor caribeño

Una isla caribeña compartida y administrada por dos estados europeos, con 37 playas paradisíacas, casi 400 restaurantes de nivel internacional, compras libres de impuestos y spas de renombre mundial, bien podría ser una construcción imaginaria de un sueño. Sin embargo es parte de la realidad: una realidad que se llama St. Maarten/St. Martin.

La búsqueda de destinos en un mapa hipersaturado de posibilidades puede deparar resultados inesperados. Decir que el mundo es vasto es una obviedad, pero en este caso una obviedad necesaria ya que de esa vastedad nace la diversidad, y la diversidad, cuando se habla entre turistas, es uno de los valores más preciados.

Cada lugar es dueño de sus particularidades. Son éstas las que los vuelven piezas apetecibles dentro del menú. Pero si hablamos de características únicas, la isla de St. Maarten/St. Martin es dueña de algunas realmente sorprendentes.

En la sola mención del nombre ya se evidencia cierta resistencia a la normalidad. ¿Estamos hablando de dos destinos, de uno con un nombre compuesto o partido al medio? No. Lo que presentamos es una isla, una de las más pequeñas del Caribe, localizada en el extremo norte de las Antillas Menores. En rigor, se trata de la menor isla del mundo compartida por dos naciones (Holanda y Francia), donde conviven 77 nacionalidades; una porción de tierra de 37 km², algo así como una sexta parte de la ciudad de Buenos Aires, donde se despliegan, una tras otra, 37 playas de ensueño; la “Capital Gastronómica del Caribe”, con más de 365 restaurantes de nivel internacional y una gama ecléctica de fusión culinaria elegantemente perfeccionada; el paraíso de las compras libres de impuestos, con la presencia de tiendas internacionales de la talla de Gucci; el epicentro del juego, con 14 casinos; y cientos de opciones más para una isla que sabe conjugar de la mejor manera el verdadero sabor caribeño con lo más excelso del estilo europeo.

GASTRONOMIA DE ALTO NIVEL.

La costumbre culinaria data de siglos, ya que los holandeses siempre fueron famosos por su buen comer y solían cultivar sus gustos abiertamente, incorporando a sus platos sabores tan diferentes como los que pueden encontrarse en los cuatro puntos cardinales. Este pasado colonial otorgó a la isla su diversidad étnica y logró captar una combinación de comida holandesa, indonesa, italiana, india, creole y francesa.

Es posible mencionar algunos clásicos sin descartar por ello la gran cantidad de posibilidades. Para los platos italianos se recomiendan La Gondola Ristorante y La Rosa Too Italian Restaurant. L´Escargot es preferido por los franceses por su especialidad, los caracoles, que se sirven en doce formas diferentes. Antoine´s es una alternativa para platos ligeros durante el día, en especial por su agradable terraza frente al mar, mientras que por la noche sirve una combinación de preparaciones creole, francesas e italianas.

Por apenas unos pocos dólares se puede disfrutar de costillas de cerdo con salsa barbacoa, pollo y hamburguesas en lugares como Johnny Under the Tree BBQ, en Cole Bay; Mr. Busby´s, en Oyster Bay; Cherry´s, en el Maho Shopping; y Kangaroo, en el centro de Philipsburg.

Si el visitante quiere comer carnes rojas puede elegir Ranchos, y si prefiere un buen sushi deberá dirigirse a Bamboo Bernies.

Luego de la cena, qué mejor que tomar un trago en alguno de los bares de la isla. Cherry´s es divertido porque tiene un toque de Caribe latino donde se puede bailar y escuchar música en vivo; mientras que Bamboo Bernies, Bliss y Boathouse son las opciones ideales para escuchar bandas locales.

COMPRAS DUTY FREE.

Una sola frase de cuatro palabras convierte a la isla en el paraíso del shopping: compras libres de impuestos.

La capital de St. Maarten, Philipsburg, es el epicentro de las compras con boutiques alineadas en la calle principal (Front Street), que se extiende por más de un 1,5 km, donde los visitantes se llevarán la grata sorpresa de que la mayoría de los precios son hasta un 50% más económicos que en otros países.

Otros sitios ideales para realizar compras son el Sint Rose Shopping Mall, que reúne marcas internacionales como Cartier, Gucci, Ralph Lauren, Lalique y Faconnable; Old Street, cercana a Front Street; y el Maho Plaza del Sonesta Maho Beach Resort.

El destino propone interesantes opciones en joyería realizada con piedras preciosas y semipreciosas, artículos de cuero fino, cosméticos de calidad y lo último en electrónica.

Los amantes del arte también podrán adquirir grabados nativos y piezas de artesanía, así como obras de artistas de todas las islas holandesas.

RELAX CON ESTILO.

Ya sea para restaurar las energías o para hacer que el bronceado dure mucho más tiempo, vale la pena ver lo que St. Maarten/St. Martin tiene para ofrecer en términos de cuidado del cuerpo.

La isla ha sido elegida para acoger el primer SPA Christian Dior del Caribe. La marca francesa presenta lujo y sofisticación combinados con tratamientos de avanzada frente al mar. Situado en el condohotel The Cliff, en Cupecoy, el spa pone a disposición del turista tratamientos y productos de la compañía reconocida a nivel mundial.

La galardonada marca de spas de día Good Life Spa tiene su local en el Sonesta Maho Beach Resort & Casino, donde se combina toda la experiencia con uno de los paisajes más impresionantes del Caribe. Galardonado por seis años consecutivos como el nº 1 de St. Maarten, este spa promete una experiencia inolvidable. Las instalaciones incluyen sauna seco, tienda de productos y centro de fitness. Siguiendo la tendencia holística, los tratamientos son variados y apuntan a revitalizar cuerpo, mente y espíritu. Entre las opciones disponibles se encuentran sesiones de masaje con piedras calientes y aromaterapia, masaje sueco y una gama de servicios de embellecimiento como manicura, pedicura y depilación.

Los visitantes también pueden optar por un tratamiento digno de una estrella de cine en el Spa Hibiscus. Ubicado en el elegante The Westin Resort en Dawn Beach, y conocido por alojar a celebridades, el spa es una continuación del sofisticado servicio del hotel. El Hibiscus ofrece propuestas aromáticas con productos Vichy, paquetes especiales para adolescentes y ejercicios faciales diseñados específicamente para hombres.

Situado en Pelican Keys, el spa más antiguo de la isla, L'Aqualigne, mixtura modernos tratamientos con un equipo de profesionales capacitados para restablecer la energía de sus huéspedes. Las opciones van desde jacuzzi frío, pasando por exfoliación corporal y máscaras faciales a base de algas marinas hasta tratamientos innovadores.

MAS ACTIVIDADES.

Tanto los aficionados a los deportes como los amantes de la naturaleza y las familias serán recibidos en St. Maarten/St. Martin con actividades ecológicas y culturales.

Situado justo al lado de la carretera principal que va a Pic du Paradis, la parte más alta de la isla, Loterie Farm es el sitio favorito de los amantes de la naturaleza. Ingenio azucarero en el pasado, Loterie Farm es ahora una inmensa granja donde los propietarios han organizado ecosenderos para que los visitantes puedan recorrer a su gusto. El principal lleva al “bosque oculto” y ofrece espléndidas vistas hacia el mar Caribe, Marigot y la isla de Anguila. Como alternativa se puede “volar entre los árboles” en un tour de canopy.

Otra de las atracciones turísticas más populares del destino es The Butterfly Farm, reducto que cuenta con 600 mariposas de 40 especies raras y exóticas en una preciosa zona ajardinada y tranquila con una caída de agua, estanques con peces koi y música mística.

El Zoológico y Jardín Botánico de St. Maarten es una de las actividades favoritas de los más pequeños. Con más de 80 especies autóctonas de mamíferos, reptiles y aves, es el parque más grande de su tipo en el Caribe.

Por su parte, la Plantación de Mont Vernon presenta especies tropicales y muestra el desarrollo histórico y económico ligado a las plantas de café, algodón y azúcar.

En tanto, Captain Alan's Boat Charters ofrece la “Three Island Snorkeling Excursion”, que lleva a los viajeros a la islas poco visitadas de Tintamarre, Pinel Key y Green Key. En estas tres paradas se encuentran lugares increíbles para practicar esnórquel, hermosas playas y sitios para tomar baños de barro volcánico.

Los visitantes pueden también ascender al monte Concordia, que se eleva a lo largo de la frontera en el centro de la isla. En 1648, el sitio fue sede de la firma del tratado que dividió la isla entre franceses y holandeses. De esta manera, este lugar continúa siendo un símbolo de más de 350 años de historia de la coexistencia pacífica entre las dos culturas.

Finalmente, quienes aprecian la historia, no pueden dejar de visitar el Fuerte Ámsterdam. Localizado en Philipsburg, fue construido en 1631 por los holandeses convirtiéndose en la primera fortaleza militar del Caribe. Además del valor histórico de las murallas y ruinas de cañones, el sitio ofrece una panorámica de Great Bay y Little Bay, a la vez que se puede disfrutar de una espectacular vista de las olas rompiendo en el mar azul del Caribe.

BUCEO EN LITTLE BAY

Las aguas templadas y cristalinas de St. Maarten/St. Martin son una invitación irresistible para divertirse entre las olas, practicar deportes náuticos o simplemente aprovechar tardes tranquilas y románticas mirando el mar. Pero existe una experiencia mucho más emocionante cuando se descubre lo que hay abajo del agua. Con magníficos naufragios poblados por corales y diversas especies marinas, la isla tiene la gran ventaja de un mar extremadamente límpido, lo que ha atraído a buzos de todo el mundo por causa de la excelente visibilidad. Para quienes viajan con niños, existen opciones para vivir una aventura submarina, como el Seaworld Explorer de Atlantis Adventures, un barco semisumergible que lleva a los visitantes a explorar el fondo del mar sin mojarse.

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